Pasando por Capilla: Puigdemont y terrorismo




Autor: Antonio Capilla Vega

Desde que el sector secesionista catalán inició esa huida hacia un callejón sin salida que dio en bautizar como “procés”, hemos tenido la posibilidad de escuchar infinidad de peroratas cada una de las cuales tiene la capacidad de superar a la anterior. Hete aquí que sin necesidad de remontarnos mucho tiempo atrás tenemos los ejemplos de ex futbolista Pep Guardiola, cuando hace tan sólo unos días tildó a España de “estado opresor” en un discurso que paradójicamente dio en público y sin que ello le acarreara ninguna pena más allá del desprecio de muchos por su actitud de total hipocresía, o la última invención de ese pseudohistoriador que responde al nombre de Víctor Cucurull “descubriendo” al mundo entero que Roma fue colonizada por Cataluña. Si afirmaciones de tal calibre provocan una mueca que oscila entre la risa floja y la lástima por el grado de demencia que algunos atesoran, diferente es la reacción que puede provocar las últimas declaraciones de Puigdemont, el cual, es una más que desafortunada comparación, equiparó la lucha que mantiene la Generalitat por conseguir la independencia con la entablada por el Estado contra la banda terrorista ETA durante todos estos años.

Este salto sin retorno en la escalada de declaraciones improcedentes tuvo lugar el día en que se cumplían 30 años del brutal atentado del Hipercor en Barcelona, quizás el más execrable acto de la banda terrorista, y ya es decir, en toda su historia. Recordemos que en esa masacre, perpetrada con un coche bomba al cual se le añadieron escamas de jabón y gasolina para hacerlo más mortífero, hubo un saldo de 21 fallecidos y 45 heridos, además de suponer un duro golpe en la moral de la población.

Resulta bochornoso y provoca un punto de vergüenza ajena oír semejante comparación, más aún cuando esta ha tenido lugar en un acto de homenaje a aquellos que ese día perdieron algo. Y cabría hacer varias puntualizaciones. La primera, que la lucha en ese momento y siempre ha sido entre un estado democrático contra una banda de matarifes que hicieron de la extorsión y el tiro por la nuca un modo de vida. Segundo, que nada tiene que ver la persistencia del soberanismo con la lucha contra ETA, porque si bien el primero busca laminar el estado de derecho a través de todo tipo de acciones, en la segunda precisamente se buscaba la protección del mismo valiéndose de los mecanismos que las leyes le otorgaban. Y por último, que las afinidades entre ciertos miembros de separatismo que hoy por hoy encarnan el “procés” y miembros y simpatizantes de la izquierda abertzale que dio respaldo a ese grupo de asesinos son más que evidentes, y para ello vale tirar de hemeroteca para ver como la presidenta del Parlamento catalán Carme Forcadell se reunió con Arnaldo Otegi, o como este mismo era halagado por los cuperos Anna Gabriel Sabaté o David Fernández, amén de ser llamado “hombre de paz” por el charnego Rufián.

Se puede llegar a entender que en esa locura en la que se ha instalado Puigdemont y su séquito cualquier acto sea abordado en clave independentista. Como bien decía Churchill, “un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y no quiere cambiar de tema”. Pero con estas declaraciones, de las cuales a fecha de hoy aún no se ha retractado, y con casi toda seguridad no lo hará, ha demostrado ser un mezquino que ha perdido todo el sentido de equilibrio político. Sus palabras no sólo han resultado irrespetuosas con las víctimas y los familiares que ese día estaban presentes, sino con todos aquellos que en esa acción no vemos más que lo que fue, un acto de barbarie hacia todos el cual jamás debió de tener lugar.

Publicado en Opinión.
Alguna publicidad valiente y la ayuda desinteresada de muchos lectores como tú han hecho posible esta noticia. Conoces nuestra línea editorial, quizás políticamente incorrecta pero comprometida con la identidad balear, la unidad de España y Europa. No es fácil ni es barato sostener un medio de comunicación que beba de estos postulados, siempre contra los más poderosos. Por eso te pedimos que nos ayudes con una aportación, que formes parte de nuestra familia, que ayudes a que sigamos incordiando al Poder. Puedes hacerlo de varias maneras. Y tú ¿Eres balear? infórmate aquí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.