Pasando por Capilla: ¿Qué ha hecho España por Cataluña?

En la que para mí es una de las mejores escenas del cine y que muchos lectores sin duda identificarán, uno de los líderes del Frente Popular de Judea pregunta cuáles han sido las aportaciones que les han hecho los romanos. Tras unos segundos de duda, uno de los asistentes a la reunión menciona “la sanidad”. Algo que resulta tan evidente que provoca que los allí presentes no pueden más que asentir y afirmar. Ante la sensación de que allí debe acabarse la cosa, otro levanta la mano y menciona “el alcantarillado… antes la ciudad apestaba”. Y a partir de ahí comienzan las aportaciones de todo tipo: el orden público, la irrigación, las carreteras… Todo el que ha visto “La vida de Brian” de los Monty Python podrá recordar cómo termina la reunión clandestina. Ante la avalancha de aportes e ideas, esta finaliza con un “que te folle un pez”, una expresión ruda y que demuestra la falta de argumentos ante situaciones tan evidentes.




Trasladado en el tiempo, uno se pregunta si esta situación podría darse en algún lugar de la Cataluña profunda. En algún sótano, creyendo que celebran una reunión clandestina como si existiera ese estado policial que sólo está en su imaginación, miembros de algún partido como la CUP o ERC se reunirían para debatir “qué ha fet Espanya per nosaltres”. Y quién sabe, quizás si dejan las consignas partidistas y las frases hechas a un lado y piensan, empezarían a salir cosas.

Alguien con afición a la historia podría remontarse al 1.500, cuando Castilla, la base de lo que sería España en unos años, rescató financieramente a una Cataluña que habría quebrado en la revuelta contra el Rey Juan II, algo que seguramente no habrá podido oír nunca en un instituto bajo el control de la Generalitat.

Quién sabe si alguien aportará argumentos económicos. Así podría mencionarse el reciente rescate de más de 40.000 millones de todos los españoles a esta comunidad, que en los últimos años ha sido horriblemente gestionada y cuyas finanzas han estado al límite del colapso, siendo la comunidad que acapara el grueso de dichas ayudas de liquidez.

Cabe la posibilidad de que alguno de los asistentes mencione factores comerciales. Y se podría citar como algunas entidades financieras como La Caixa o Banco Sabadell, productos tan populares como el Cola Cao o los elaborados por la antigua Nutrexpa, o la empresa de automoción SEAT, todas ellas entidades de origen catalán, han hecho del resto de España su principal nicho de mercado, del cual obtienen la mayoría de sus ingresos.

Alguno de los asistentes hablará de inversiones como las que fueron necesarias para que Barcelona obtuviera los Juegos Olímpicos de 1.992, financiadas básicamente con fondos estatales, o quizás de las obras del AVE, la remodelación del aeropuerto de “El Prat” o la reconstrucción de “El Liceu”. La cosa no acaba con eso. Alguno de los partícipes podría señalar, con cierto riesgo para el mismo, la ventaja que se obtiene al hablar español, la lengua con mayor expansión junto al inglés y el chino, y que brinda a los ciudadanos de Cataluña la posibilidad de comunicarse con más de 500 millones de personas.

Y luego podrían surgir cosas menores pero importantes de cara al ocio, como la posibilidad que tienen el Barcelona y otros equipos de competir en una liga de tanto nivel como la española o la emoción que todos sentimos al ver como deportistas como Pau Gasol o Marc Márquez logran victorias y títulos y que todos sentimos como nuestras. Resulta un tanto improbable que alguien nacionalista se pronuncie en dicho sentido, ya que no son gente que se destaque por viajar, pero quien sabe, quizás alguno mencione la posibilidad de visitar libremente decenas de países gracias a ser poseedor de uno de los mejores pasaportes, y de asentarse y trabajar en cualquier rincón de la Unión Europea, una posibilidad que se perdería si Cataluña llega algún día a independizarse.

Y ya no es sólo lo que se ha obtenido, sino lo que se podría obtener, ya que siendo parte de España se podrá acceder a proyectos ilusionantes que limpien a Cataluña de la corrupción de los del 3%, de lograr inversiones como el corredor mediterráneo y de formar parte de una de las economías de las que se espera un mejor comportamiento en los próximos años. Lástima que el sentido común no sea muy común entre estas personas. Me da por pensar que ante la falta de argumentos con los que rebatir lo expuesto, lo máximo que alguno de los cabecillas de estas formaciones podría decir es alguna de las repetitivas consignas que jalean en sus manifestaciones, o haciendo un esfuerzo, algo similar al “que te folle un pez” del Frente Popular de Judea, entre aplausos de los suyos.

Autor: Antonio Capilla Vega, Secretario de Comunicación de Ciudadanos en Mallorca.

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Publicado en Opinión.
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Un comentario

  1. Estoy totalmente de acuerdo con lo relatado, se ve que esto del independentismo en Cataluña es un caso severo de psiquiatría, y, entre otros detalles que se les olvidan, debido al estado anestésico del adoctrinamiento, es que; «la soberbia precede a la caída»..

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