La cepa del poste: Todo sigue igual

Autor: Marc Rigo Suau

Después de dos jornadas consecutivas en las que el Barça y el Real Madrid ganaron sus respectivos partidos, la clasificación no sufre ninguna variación y los dos conjuntos siguen empatados a puntos en los dos primeros puestos de la tabla. Al equipo merengue le queda todavía un comodín en la chistera: el encuentro aplazado contra el Celta de Vigo. En caso de que los culés, por pura lógica y con muchas posibilidades de que esto suceda, ganen los tres partidos que les quedan y sumen los nueve puntos correspondientes; los blancos, para proclamarse campeones, tendrán que ganar igualmente tres partidos y empatar, por lo menos, uno de los cuatro. Al Barça, los encuentros que le restan por jugar son: Villarreal y Eibar en casa y Las Palmas fuera. Al Real Madrid: Sevilla en casa y Granada, Celta de Vigo y Málaga fuera. Es evidente que a partir de ahora con un calendario, en teoría, mucho más fácil para el Barcelona, cualquier traspiés puede ser crucial para el devenir del título.

Al Real Madrid le costó Dios y ayuda poder ganar al Valencia. Marcelo, que en el clásico perdió el partido, el sábado, con un golazo y en las postrimerías del encuentro, dio una victoria trascendental a su equipo. El conjunto de Zidane, con el equipo A al frente, no se pareció en nada al equipo B que tres días antes había dado todo un recital en Riazor ante el Deportivo de la Coruña. Isco, el mejor pelotero el miércoles en Galicia, no jugó la semana pasada contra el Barça ni el sábado contra el Valencia y estas decisiones empiezan a ser, cuando menos, incomprendidas. Benzema, que sigue atascado, juega domingo sí y otro también y esta decisión, como la del malagueño, tampoco la entienden los aficionados madridistas. Parece mentira que jugadores como Isco, Asensio, James, Morata, Lucas Vázquez y Kovacic, todos ellos internacionales, tengan tan poca chance y otros del llamado equipo A jueguen cada jornada, están bien o estén mal, que por ahí van los tiros, pero Zidane así lo cree oportuno y como el patrón es él, asunto concluido. El sábado, los merengues, jugaron casi todo el encuentro sobre el alambre y a falta de ocho minutos, Parejo, un ex madridista para más inri, les aguó la fiesta. Se le iba media Liga al Madrid y los culés con la RAC al frente (televisión catalana) ya lo celebraban en Canaletas, pero a dos minutos del final, Marcelo, en una jugada superstar, dio la victoria al conjunto blanco. Hasta el rabo todo es toro y, con el Madrid por en medio, nunca mejor dicho. Los madridistas ya llevan sumados diecisiete puntos a partir del minuto ochenta, es obvio que la flor de Zidane, marchitada en el clásico el día de Sant Jordi, volvió a florecer el sábado, veremos cuanto le dura. Para los culés el gozo en un pozo; otra vez será. El Valencia, sin jugarse prácticamente nada y en un alarde de competitividad, vendió muy cara su derrota, tanto, que si todo el año hubiera jugado del mismo modo en vez de hacer el ridículo constantemente, en estos momentos ocuparía plaza europea en la clasificación. La prima “extra” por puntuar, las ganas de fastidiar o las dos cosas juntas, vaya usted a saber, hicieron posible el partidazo “che”. Parece que los maletines empiezan a circular, pero esto es otro cantar, la Liga siempre la gana el mejor o, al menos, el que más la merece.

El encuentro que jugó el Barcelona en Cornellà-El Prat, tampoco pasará a los anales de la historia como el mejor partido del año. El equipo culé y después de la victoria del Madrid por la tarde, no estuvo en ningún momento a la altura de un equipo campeón. El Español se pasó toda la semana soñando fastidiarle la Liga al Barça, sin embargo, Jurado, un ex madridista, regaló el partido al equipo azulgrana y quien sabe si al final del campeonato, este triunfo, pueda convertirse en un premio mucho mayor. A los tres minutos de empezar el encuentro tuvo una ocasión de gol que falló incomprensiblemente; más tarde, al principio de la segunda parte, desde medio campo, sin venir a cuento y mirando al tendido como los toreros, retrasó una pelota a su portero con tanta mala potra que Suárez, más listo que el hambre, no desperdició el regalo y marcó a placer el primer gol del Barcelona. A partir de este momento el partido para el Barça fue coser y cantar. Así se las ponían a Fernando VII. Después cayeron dos más, pero el encuentro ya estaba ganado con el primero que, a la postre, fue el decisivo. Lo de quitar la Liga al Barça, a pesar de que los diarios catalanes no estuvieran por la labor, sucedió hace diez años con el “Tamudazo”, pero es poco probable, posible, previsible… que se vuelva a repetir; los milagros una vez cada cien años. Lo que no puede ser, no puede ser y, además, es imposible. Actualmente, ser catalán, español y del Español en Cataluña, es tremendamente difícil y complicado.

Hay Liga, vaya si hay Liga.

Comentarios Facebook
Publicado en La cepa del poste.
Alguna publicidad valiente y la ayuda desinteresada de muchos lectores como tú han hecho posible esta noticia. Conoces nuestra línea editorial, quizás políticamente incorrecta pero comprometida con la identidad balear, la unidad de España y Europa. No es fácil ni es barato sostener un medio de comunicación que beba de estos postulados, siempre contra los más poderosos. Por eso te pedimos que nos ayudes con una aportación, que formes parte de nuestra familia, que ayudes a que sigamos incordiando al Poder. Puedes hacerlo de varias maneras. Y tú ¿Eres balear? infórmate aquí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.